CULTURA DEL ALGA I
Spot 60": https://www.youtube.com/watch?v=wAyRGCt2Tec
Ante la situación de subida de nivel del mar que afectará considerablemente a la ciudad de Cadiz, planteamos una vida con dos premisas: la adaptación y aprovechamiento del medio acuático, con la cultura del alga y el cambio de un espacio público actual como son las calles y plazas (cota cero) a un espacio público en las azoteas.
En primer lugar un sistema bombeado de microalgas trae el agua marina que inunda las calles y la impulsa a través de una red de tuberías. Esta bomba aporta el CO2 necesario para la proliferación de la microalga. Una vez aireada es impulsada hacia un recorrido acoplado a las paredes de la estructura, donde la microalga recibe la luz solar necesaria para el proceso fotosintético. Este recorrido es posible gracias a paneles de plástico ETFE que se adaptan a los módulos de 2,7 x 2,7 que configuran el futuro espacio público de la ciudad. Una vez la microalga llega al punto más elevado vuelve hacia la bomba creándose así un ciclo cerrado que permite la densificación del organismo. Para ejemplificar nuestro proyecto, hemos trabajado sobre una manzana de la calle Sagasta donde instalamos 10 ciclos independientes que una vez alcanzada una óptima cantidad de alga, esta se conduce hacia la estación de almacenamiento. Aquí encontramos el santuario de todo el sistema, donde podemos visualizar la madurez del proceso a través de una serie de tuberías repletas de microalgas que a su vez componen una nueva arquitectura. Para finalizar el proceso se conduce toda la microalga recolectada hacia botes estanques que se encuentran a nivel del mar y las trasladan a plantas de tratamiento para la obtención de diversos beneficios. Este sistema tiene múltiples beneficios para el ecosistema que lo rodea en distintas etapas del proceso. En primer lugar la microalga tiene un poder de absorción de CO2 y liberación de 02 10 veces más eficientes que los árboles de nuestras ciudades. Asimismo, tras distintos tratamientos pueden convertirse en biocombustibles, alimentos o usarse en cosmética.
Actualmente el día a día en Cádiz no se concibe sin el uso de sus calles, plazas y comercios. Siendo conscientes de la importancia del espacio público para la vida de los gaditanos hemos querido analizarlo detenidamente y proponer una serie de soluciones equipadas con este sistema pero que a la vez mantienen la identidad de la vida social de la ciudad. Por ejemplo, espacios donde hacer deporte como el baloncesto, parques infantiles, comercios como floristerías o bares y por último escenarios donde celebrar el divertido carnaval gaditano.
Paralelamente al sistema de microalgas, planteamos el cultivo de macroalgas en las azoteas de Cádiz. Una serie de bombas de aguas a nivel de suelo, recogen el agua que inunda las calles y la conducen a un estanque madre, desde el cual ayudada por la gravedad el agua irá fluyendo por los distintos estanques, hasta acabar de nuevo en el mar. Estos estanques flotantes, donde es cultivada el alga marina, adaptan su forma a dicha alga. A su vez se colocan en espacios abiertos donde poder absorber energía solar, convirtiéndose estos en espacios confortables, donde apreciar el crecimiento del alga. Son sustentados por cuatro tensores que enganchan en cuatro puntos equidistantes del estanque y que se agarran a cuatro nudos del sistema estructural del espacio público.
Tratando de llevar el sistema de macroalgas a una escala algo mayor, proyectamos 36 núcleos que se reparten por toda la zona del Cádiz antiguo con la finalidad de crear un plan de cultivo y consumo de un producto local como será el alga.
Tanto la producción de microalgas como la de macroalgas tienen el suministro energético de energías renovables eólica y solar, que gracias a la situación geográfica de Cádiz son de gran efectividad.
Por otro lado, empezamos a estudiar las azoteas de Cádiz y descubrimos la gran variedad de torres que desde la época donde el comercio con las Indias tenía su foco en Cádiz, empezaron a levantarse. 4 tipos de torres miradores distintas: garita, sillón, mixta y terraza que suman 120 en total. Estas torres que sobresalen del resto de azoteas las convertimos en nuestros núcleos de comunicación que estarán atravesados por pasarelas las cuales tejerán el futuro trazado gaditano sobre los edificios. Localizamos el conjunto de torres y las agrupamos por altura: 9, 12 y 16 metros permitiendo así un movimiento que una todos los puntos de la ciudad.
Con la fusión de los distintos sistemas buscamos crear una unidad la cual definimos como “la cultura del alga” donde sean los propios habitantes los encargados de la producción del alga potenciando a su vez la idea de vecindad. En estos espacios, los gaditanos podrán hacer deporte, conversar en lugares de encuentro, recolectar conjuntamente algas o pasear tranquilamente disfrutando de las vistas.
Ante la situación de subida de nivel del mar que afectará considerablemente a la ciudad de Cadiz, planteamos una vida con dos premisas: la adaptación y aprovechamiento del medio acuático, con la cultura del alga y el cambio de un espacio público actual como son las calles y plazas (cota cero) a un espacio público en las azoteas.
En primer lugar un sistema bombeado de microalgas trae el agua marina que inunda las calles y la impulsa a través de una red de tuberías. Esta bomba aporta el CO2 necesario para la proliferación de la microalga. Una vez aireada es impulsada hacia un recorrido acoplado a las paredes de la estructura, donde la microalga recibe la luz solar necesaria para el proceso fotosintético. Este recorrido es posible gracias a paneles de plástico ETFE que se adaptan a los módulos de 2,7 x 2,7 que configuran el futuro espacio público de la ciudad. Una vez la microalga llega al punto más elevado vuelve hacia la bomba creándose así un ciclo cerrado que permite la densificación del organismo. Para ejemplificar nuestro proyecto, hemos trabajado sobre una manzana de la calle Sagasta donde instalamos 10 ciclos independientes que una vez alcanzada una óptima cantidad de alga, esta se conduce hacia la estación de almacenamiento. Aquí encontramos el santuario de todo el sistema, donde podemos visualizar la madurez del proceso a través de una serie de tuberías repletas de microalgas que a su vez componen una nueva arquitectura. Para finalizar el proceso se conduce toda la microalga recolectada hacia botes estanques que se encuentran a nivel del mar y las trasladan a plantas de tratamiento para la obtención de diversos beneficios. Este sistema tiene múltiples beneficios para el ecosistema que lo rodea en distintas etapas del proceso. En primer lugar la microalga tiene un poder de absorción de CO2 y liberación de 02 10 veces más eficientes que los árboles de nuestras ciudades. Asimismo, tras distintos tratamientos pueden convertirse en biocombustibles, alimentos o usarse en cosmética.
Actualmente el día a día en Cádiz no se concibe sin el uso de sus calles, plazas y comercios. Siendo conscientes de la importancia del espacio público para la vida de los gaditanos hemos querido analizarlo detenidamente y proponer una serie de soluciones equipadas con este sistema pero que a la vez mantienen la identidad de la vida social de la ciudad. Por ejemplo, espacios donde hacer deporte como el baloncesto, parques infantiles, comercios como floristerías o bares y por último escenarios donde celebrar el divertido carnaval gaditano.
Paralelamente al sistema de microalgas, planteamos el cultivo de macroalgas en las azoteas de Cádiz. Una serie de bombas de aguas a nivel de suelo, recogen el agua que inunda las calles y la conducen a un estanque madre, desde el cual ayudada por la gravedad el agua irá fluyendo por los distintos estanques, hasta acabar de nuevo en el mar. Estos estanques flotantes, donde es cultivada el alga marina, adaptan su forma a dicha alga. A su vez se colocan en espacios abiertos donde poder absorber energía solar, convirtiéndose estos en espacios confortables, donde apreciar el crecimiento del alga. Son sustentados por cuatro tensores que enganchan en cuatro puntos equidistantes del estanque y que se agarran a cuatro nudos del sistema estructural del espacio público.
Tratando de llevar el sistema de macroalgas a una escala algo mayor, proyectamos 36 núcleos que se reparten por toda la zona del Cádiz antiguo con la finalidad de crear un plan de cultivo y consumo de un producto local como será el alga.
Tanto la producción de microalgas como la de macroalgas tienen el suministro energético de energías renovables eólica y solar, que gracias a la situación geográfica de Cádiz son de gran efectividad.
Por otro lado, empezamos a estudiar las azoteas de Cádiz y descubrimos la gran variedad de torres que desde la época donde el comercio con las Indias tenía su foco en Cádiz, empezaron a levantarse. 4 tipos de torres miradores distintas: garita, sillón, mixta y terraza que suman 120 en total. Estas torres que sobresalen del resto de azoteas las convertimos en nuestros núcleos de comunicación que estarán atravesados por pasarelas las cuales tejerán el futuro trazado gaditano sobre los edificios. Localizamos el conjunto de torres y las agrupamos por altura: 9, 12 y 16 metros permitiendo así un movimiento que una todos los puntos de la ciudad.
Con la fusión de los distintos sistemas buscamos crear una unidad la cual definimos como “la cultura del alga” donde sean los propios habitantes los encargados de la producción del alga potenciando a su vez la idea de vecindad. En estos espacios, los gaditanos podrán hacer deporte, conversar en lugares de encuentro, recolectar conjuntamente algas o pasear tranquilamente disfrutando de las vistas.
- 00 - Description
- 01 - RESUMEN ;)
- 02 - MICROALGAS
- 03 - MACROALGAS
- 04 - DISPOSITIVOS
- 05 - CONEXIONES
- 06 - CULTURA DEL ALGA
- 07 - C
- 08 - A
- 09 - D
- 10 - I
- 11 - Video