Architectural Design Archive
desde la linde
rocinha se sostiene gracias su límite, el lugar a partir del cual las casas se desprenden si intentan traspasar su frontera de intentos. ahí termina de golpe la favela y sus tubos de escape y sus tejados de chapa que se hunden unos encima de otros y empieza a subir, a deslizarse hacia el cielo, el morro dois irmãos, un muro que vuelca a la favela sobre ella misma y que la revuelve en su ruido, se convierte en su presión atmosférica. rocinha es incapaz de enfocar la mirada ante la forma que tiene la montaña de robarle el cielo.

es en esta especie de tacto polar, o de sinapsis, donde aparece mi proyecto, casi provocado por la tensión del lugar. así, del lado de la favela viene el ruido que retumba entre sus huecos y que se impregna en sus poros. del otro lado, responde al silencio opaco de la montaña y lo enfrenta, devolviéndole su presencia. queda en medio esta especie de linde que podría no existir salvo porque las cosas se derrumban, esa frontera absorta y porosa y torpe que intenta equilibrarse en sus vacíos y en sus balanceos sobre los tejados de rocinha.
a veces mi proyecto respira y se ensancha y aparecen diástoles o espacios que se asoman con vértigo a la favela (como acercar el rostro a un espejo). otras veces, el espacio se asfixia en pasos comprimidos, sístoles de masa o impulsos espaciales que bombean el camino, imitando un poco a lo que mira.
se crea un lugar al que el carioca va si se siente un poco límite, si no sabe a dónde ir, si quiere salir de la favela sin dejar de verla (casi sin dejar de tocarla), si quiere sentir la presencia de la montaña sin tener que mirarla.

el proyecto es rocinha desde su linde, un diálogo entre una favela y una montaña, extruido hacia arriba y que intenta dar espacio a una condición, a un límite y a lo que en él ocurre, y así, lo va recorriendo, sensible, con miedo de ser demasiado montaña, miedo de caerse o de tocar a la favela, de convertirse en ella y a la vez de no ser ella, de quedarse en ese en medio, en la linde...

al fin y al cabo, eso es lo que pasa en los límites.