/ UMBRALES DE INUNDACIÓN /
Filtros, reflejos y flujos.
El proyecto surge del análisis del territorio desde el agua. El agua llega a Granada en gran parte contaminada y se manifiesta de forma extrema, alternando periodos de escasez con episodios de lluvias intensas. A través del estudio de las escorrentías, sus recorridos y los puntos de acumulación, se identifican zonas con mayor riesgo de inundación, donde se forman masas de agua superficiales que permanecen en el territorio.
Lejos de evitar estas áreas, el proyecto decide aprovecharlas como base de la intervención. En uno de estos puntos de acumulación, en la Lancha del Genil, se propone un proceso de depuración natural mediante una inundación controlada. El agua deja de ser un problema a contener y pasa a convertirse en el motor que estructura el proyecto. Para ello, el terreno deja de ser neutro y se modela en función de los flujos de depuración, generando distintas profundidades que ralentizan el agua, favorecen la sedimentación y permiten su filtración progresiva.
El sistema se organiza a través de una secuencia de balsas, humedales y superficies vegetales que actúan como filtros naturales. Sobre este paisaje se superponen distintos flujos: el hídrico, el vegetal y el humano. La arquitectura se integra en este sistema mediante elementos fijos destinados a la observación, el análisis y la divulgación; elementos estacionales, como aularios y zonas de baño, que se activan según la época del año; y elementos auxiliares, como las pasarelas, que permiten recorrer el espacio en cualquier nivel de inundación.
La arquitectura se concibe como un filtro más dentro del proceso de depuración; ligera y permeable, permitiendo que el agua, la luz y el paisaje la atraviesen. Así, el proyecto no busca resistir la inundación, sino incorporarla, transformando el riesgo en oportunidad y el río Genil en un paisaje habitable.
El proyecto surge del análisis del territorio desde el agua. El agua llega a Granada en gran parte contaminada y se manifiesta de forma extrema, alternando periodos de escasez con episodios de lluvias intensas. A través del estudio de las escorrentías, sus recorridos y los puntos de acumulación, se identifican zonas con mayor riesgo de inundación, donde se forman masas de agua superficiales que permanecen en el territorio.
Lejos de evitar estas áreas, el proyecto decide aprovecharlas como base de la intervención. En uno de estos puntos de acumulación, en la Lancha del Genil, se propone un proceso de depuración natural mediante una inundación controlada. El agua deja de ser un problema a contener y pasa a convertirse en el motor que estructura el proyecto. Para ello, el terreno deja de ser neutro y se modela en función de los flujos de depuración, generando distintas profundidades que ralentizan el agua, favorecen la sedimentación y permiten su filtración progresiva.
El sistema se organiza a través de una secuencia de balsas, humedales y superficies vegetales que actúan como filtros naturales. Sobre este paisaje se superponen distintos flujos: el hídrico, el vegetal y el humano. La arquitectura se integra en este sistema mediante elementos fijos destinados a la observación, el análisis y la divulgación; elementos estacionales, como aularios y zonas de baño, que se activan según la época del año; y elementos auxiliares, como las pasarelas, que permiten recorrer el espacio en cualquier nivel de inundación.
La arquitectura se concibe como un filtro más dentro del proceso de depuración; ligera y permeable, permitiendo que el agua, la luz y el paisaje la atraviesen. Así, el proyecto no busca resistir la inundación, sino incorporarla, transformando el riesgo en oportunidad y el río Genil en un paisaje habitable.
- 00 - Description
- 01 - 0-Collage
- 02 - Territorial Analysis
- 03 - Ground Modelling
- 04 - Flow Analysis
- 05 - Axonometric View
- 06 - General Site Plan
- 07 - Sections
- 08 - Plan Detail
- 09 - Elevation and Sectio
- 10 - Construction
- 11 - Sectioned Axo
- 12 - Structural Plan
- 13 - Photomontage
- 14 - Video