Architectural Design Archive
Come look inside the lagoon
En 2023, Venecia recibió alrededor de 20 millones de turistas, una cifra que supera 400 veces la población residente de la ciudad. Durante los periodos de mayor afluencia, el número de visitantes diarios sobrepasa los 170,000.

Sin embargo, es menos conocido su gran patrimonio ambiental. Venecia está situada en una laguna en el Mar Adriático. El agua del mar ingresa por sus tres bocas y se mezcla con el agua dulce de pequeños ríos.
Esta condición hace que la laguna cuente con un ecosistema singular de pantanos de sal, canales y bancos de arena, la convierte en tesoro natural que ha marcado la historia de la ciudad pero también en un territorio extremadamente vulnerable, debido su delicado equilibrio.

El proyecto nace de la necesidad de cubrir Piazzale Roma, principal acceso terrestre a la ciudad y el último punto accesible en coche, autobús o tranvía, para proteger a los usuarios de la lluvia y del sol.
Además de funcionar como cubierta, será a su vez un centro de datos que recoja, procese, almacene y comunique el entorno biológico y ambiental de la laguna. Para ello, se hace uso de dispositivos tecnológicos que registren y midan sus condiciones. Para situarlos se utilizan artilugios ya existentes, empleados a lo largo de la historia de la ciudad para someter el empuje del agua y que funcionan como división física de la laguna, los cuales se sitúan en el límite entre lo natural y lo antropizado.

Se tomarán registros físicos, químicos y biológicos, como el nivel del agua, su nivel de contaminación y de biodiversidad. Los datos recogidos son procesados y almacenados en el centro de datos, en Piazzale Roma, que funciona como nodo.

Teniendo en cuenta las trayectorias de los distintos tipos de transporte y sus flujos, se proyecta una estructura mediante pilares que eleve el centro de datos sobre la plaza. Esta estructura comienza como un prototipo cuya finalidad es albergar el centro de datos y permitir el paso de los transportes.

La estructura espacial de barras y nudos, modular, permite su adaptación en el tiempo. En ella, se insertan los contenedores, también modulares, que contienen los racks y las instalaciones que posibilitan el funcionamiento del centro. Estos contenedores, comunican los datos que se están registrando y almacenando a través de sus propias fachadas, que son pantallas que retransmiten en tiempo real imágenes en relación a aquello que está siendo registrado en la laguna.
Las fachadas verticales tendrán imágenes de los paisajes que registran, mientras que en las horizontales serán más abstractas, para poderlas ver desde distintas posiciones.

El sistema se comunica con la plaza mediante dos niveles de pasarelas que permiten al usuario acercarse desde distintos puntos de vista a la información mostrada, además de dar acceso a algunas salas auxiliares como talleres o de consulta. El primer nivel comunica la plaza entre si en distintos puntos y conecta con el nivel superior, que da acceso a los contenedores.

De esta manera, el proyecto genera una cubierta para la plaza que es en realidad su fachada principal. Comunica y pone en valor el patrimonio natural , continuamente amenazado por el turismo masivo y por los efectos del cambio climático.