Architectural Design Archive
COMMUNITY
Supongo que estamos acostumbrados a vivir en edificios herméticos, donde el contacto con nuestros vecinos es cada vez más escaso limitándose a simple saludos...
Y al abrir la ventana para respirar, lo único que obtenemos es el agobio de la ciudad, la ciudad es la protagonista... Nos aislamos como el edificio en el que vivimos, dejamos de ser nosotros y nos sometemos al entorno. Pero ¿Y si desmaterializáramos ese muro, ese techo, esas ventanas, ese pasillo de SOLEDAD...?
Ante este problema, propongo un nuevo estilo de vida, donde tú y yo podemos apoyarnos y dejar de mirar ese espejo que nos obsesiona y que muestra la realidad inventada de la sociedad. Empezamos a compartir nuestros gustos y aficiones, ya no vemos el edificio como una burbuja que nos asfixia... ¿Verdad?
Con esta intención se entendió el edificio como un artefacto complejo y cambiante a lo largo del día y del año. Donde los elementos constructivos, son la herramienta necesaria para crear diferentes situaciones para el usuario. Permitiendo la movilidad de la fachada, umbrales y mobiliario en función del espacio que se quiera crear.
Las viviendas se vuelcan a las zonas comunes en los que se pueden desarrollar aquellas actividades en grupos fuera de los núcleos de viviendas. Los “Pasillos de soledad”, pasan a ser lugares de convivencia, espacios a doble-triple altura, fluidos y conectados por una serie de rampas, donde podemos compartir esos problemas que pensamos que sólo nosotros tenemos...
Llegados a este punto, os estaréis preguntando ¿Y el lugar? ¿Dónde estamos?
Pues bien, ubicados en el distrito de Fuencarral y muy cerca de la estación de cercanías Ramón y Cajal, encontramos La Central Lechera Clesa, proyectada por Alejandro de la Sota. Cuya esencia ha ido desapareciendo poco a poco y la cual pronto será destruida.
Se recupera el espacio intermedio entre las naves, desde del cual según Alejandro de la Sota se podía entender los espacios y funcionamiento de la fábrica. De este modo la propuesta atraviesa de forma longitudinal la fábrica, dividiendo el espacio en dos alturas, la parte alta dedicada al tránsito a modo de pasarela y en la parte baja a una serie de talleres a modo de “FAB LABS”.
Reservando el resto de los espacios a exposiciones, ampliaciones de los talleres o a demanda del Hospital Ramón y Cajal para diferentes consultas.
Es de aquí, del corazón de Clesa del querer preservar sus espacios; de donde salen una serie de brazos que tratan de unificar el proyecto en una única planta; además de facilitar la comunicación con la estación de cercanías.
Entre esta densidad de módulos complejos unificados por una misma planta y conectados por pasarelas. Aparecen esos “claros en el bosque” donde se pretende unir al usuario con la naturaleza mediante huertos urbanos, áreas de deporte o lugares de encuentro. No todo es ciudad, los ancianos, los niños, los padres, los estudiantes tienen otros lugares de encuentro, donde todos somos iguales; en la naturaleza.